So there's the choice in life
One either grows or one decays
Grow or die
I think we should grow
One either grows or one decays
Grow or die
I think we should grow
Saludos desde Marte


Año nuevo, propósitos nuevos, y todo eso que se dice en estas fechas. Los míos son por desgracia amplios y ambiciosos, y por ende difíciles de llevar a cabo. Entre los que se pueden decir está uno que llevo una buena temporada meditando: necesito desconectar de wikipedia como sea. Me quita la mayor parte de mi tiempo libre y por tanto dejo sin tocar muchas otras de mis aficiones, proyectos y demás cosas pendientes, que no son pocas. ¿Eso quiere decir que voy a sustituir mi página de usuario por cierto cartelito infame? Ni de coña: seguiré editando y ayudando a quien me lo pida, siempre que ello no me involucre en nada grande. Ni concursos ni colaboraciones, tengo que estar así al menos el resto del curso académico. Seguramente tiraré del PR:CW, una forma discreta de colaborar sin meterme en jaleos.
A todo esto, he ido hoy para aprovechar que había salido (sí, hoy viernes que no tengo clase y encima con un tiempo de perros) para trabajar un rato en el proyecto en la universidad, y que como me pilla cerca de la tienda... y para no tener que ir mañana (que era el plan original)... y porque me apetecía pasear un poco. Lo único que siento es que Regreso a Titán y después Las arenas de Marte están ambos en la cola de lectura antes que éste. Ah, y también Ritos Iguales. Si es que, no puede ser, está visto que quiero leer más de lo que puedo...


Además, con todas esas horas de viaje he podido terminarme Puerta al verano, a ver si coloco su reseña mañana.
Finalmente me he hecho el ánimo y he jubilado mi viejo portátil HP Pavilion zt3000 (primera imagen) que ya ha estado cuatro años sufriendo mi uso y abuso indiscriminado. Se trata de una máquina que ha cumplido con su función a la perfección, que conste. El eje de su disco duro se fastidió a los dos años y medio; monumental cabreo de por medio, le puse uno nuevo (y de mayor capacidad) tras perder todo lo que tenía almacenado. Unos meses después me compré un disco externo para tener copias de seguridad de lo importante, por aquello de no caer dos veces en la misma piedra. El botón de encendido me dió algo de guerra, pero una vez que le tomé el truco, encendía bien (todo es cuestión de darle con efecto) Pero eso, su evidente falta de memoria ram para correr programas modernos más exigentes como los de diseño 3D, el hecho de que la unidad de dvd empezara a grabar sólo cuando su excelencia tenía a bien, y que un día la pantalla empezó a oscilar entre negro total e imagen correcta a voluntad (quizá porque el mecanismo que detecta cuando cierras la tapa está de aquella manera...) me ha decidido. Olvidaba el hecho de que cuando se sobrecalentaba (es el problema de tener las rejillas abajo y no atrás) aceleraba tanto e
l ventilador que parecía que iba a despegar.
Y para que no parezca una entrada tan sosa, sólo yo aquí contando cuatro chorradas, os dejo una ilustración de Luis Royo, del que espero poder colocar una reseña pronto.
