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domingo, 5 de septiembre de 2010

Dune: la Casa Corrino

Dune: la Casa Corrino es la tercera parte de la trilogía de novelas Preludio a Dune de Brian Herbert y Kevin J. Anderson, que cierra las tramas iniciadas en los libros anteriores y plantea perfectamente lo que pasó antes de la mítica Dune de Frank Herbert.

Después de muchos años, la situación en el Imperio llega a un punto crítico donde Shaddam empieza a perseguir duramente a quienes acaparan especia para preparar el camino a su sustituto artificial. El programa de reproducción de las Bene Gesserit llega también a un momento clave, al acercarse ya a su penúltima generación antes del Kwisatz Haderach. Leto Atreides y Rhombur Vernius planean su venganza contra los usurpadores tleilaxu, y Liet Kynes avanza camino de ser el nuevo profeta fremen de pleno derecho.

En resumen, una guinda de oro a una buena historia que complementa la obra de Frank Herbert. Como de costumbre, un universo tan amplio que no hay verdaderos protagonistas, donde todo se interconecta hábilemente y nadie tiene una imagen global. Salvo quizá el Oráculo del Infinito, pero eso otra historia.

Otra obra que tachar de mi lista, ¿siguiente? Ah, claro, ¡más Dune!

jueves, 22 de julio de 2010

Snow Crash

Acabo de terminarme esta curiosa novela de Neal Stephenson (más conocido por Criptonomicon) y me ha dejado buena sensación. Es una historia de ciencia ficción, más concretamente del género ciberpunk, en la que se entrelazan virus informáticos, luchas con katana, realidad virtual, perros cibernéticos y todo tipo de tecnología en un mundo en el que los gobiernos y las leyes han caido y todo se encuentra en manos de corporaciones que, mediante sus franquicias, se reparten el mundo y ofrecen al ciudadano medio el más puro consumismo.

Como me pasó con la otra del autor que he leído, Criptonomicon, el argumento está bastante claro cuando uno se la lee, pero es tan lioso que ponerlo aquí ayudaría más bien poco, así que lo dejaré correr. El libro en sí es un no parar de acontecimientos, sin un sólo capítulo que se haga aburrido, la mayor parte llenos de todo tipo de comentarios frikis, (muchos dados por el protagonista, Hiro), y una larga serie de puntazos que hacen que el lector se ría a base de bien.

Porque esa es otra, los personajes más inesperados desfilan por el libro con toda naturalidad: un despiadado asesino aleutiano de dos metros, un mestizo negro-japonés que lucha con espadas de samurái, un magnate de la fibra óptica, o un lisiado de guerra que ha convertido un camión de bomberos blindado en una gran silla de ruedas cibernética que controla mediante la voz. Y por supuesto el Tío Enzo, tienes un amigo en la Familia, el jefe de la corporación Pizzas Cosa Nostra, también conocida como la Mafia; en mi opinión el mejor personaje a pesar de ser un secundario (últimamente siempre me pasa lo mismo, me caen mejor los secundarios que el principal)

Un libro en la que la ironía, la extrapolación de lo que sería un mundo donde la única ley fuera la de la oferta y la demanda, la particular visión de un hacker, y la mitología sumeria se unen en una trepidante historia que te obliga a leer uno más de sus 71 pequeños capítulos. Muy recomendable si quieres ciencia ficción que no se parezca demasiado a otras cosas que hayas leído antes.

Gracias Glenn, volviste a acertar con esta recomendación.

lunes, 7 de junio de 2010

El último deseo

El último deseo es la primera parte de la heptalogía de Geralt de Rivia, la historia de un brujo (cazador de monstruos) en un universo fantástico de tipo medieval. Se trata de un conjunto de relatos cortos que permiten conocer al personaje por encima, hacerse una idea de quién y cómo es, el tipo de vida que lleva, y también de empezar a entender el mundo en el que vive. Los capítulos impares son historias mayormente autoconclusivas, mientras que los pares son una misma historia fraccionada. A lo largo del libro el irónico e irreverente brujo se enfrenta a criaturas variadas y en algunas ocasiones a los peores monstruos de todos, los seres humanos.

Llevo mucho tiempo alejado de la literatura fantástica porque al final eran todos una combinación de héroes legendarios y villanos conspiradores arquetípicos, magos/enanos/elfos, dragones, y panteones de dioses adscritos a disciplinas/pueblos/elementos, que francamente, no me atraen en lo más mínimo, muchos son sólo intentos de emular a Tolkien, y eso no es posible, sólo arrogante. Esta saga en cambio trata temas muy distintos, y a pesar de transcurrir en un mundo de fantasía medieval, con magia y monstruos varios, razas imaginarias y algún dragón, se agradece que no sea todo una lucha entre dioses que se traslada al plano mortal, y muy por encima de todo lo demás, que los personajes sean humanos reales, no héroes/villanos declarados que sabes que siempre harán el bien/mal hasta el final.

Por cierto, la ausencia de mapa en este tomo (no sé si los hay en los demás) es un plus al libro, en mi opinión, porque le aleja de esa imagen del tipo de fantasía del que huyo siempre, esa que lo primero que te saca es un mapa con un gran mar a la izquierda y un continente que se pierde de vista hacia norte/sur/este, lo cual es una idea super original que no está basada para nada en la Tierra Media, ¿verdad? Porque el de Eragon, la Rueda del Tiempo, Warhammer Fantasy, Faerun... no se parecen en nada a la Tierra Media/Beleriand, ¿cierto?

lunes, 31 de mayo de 2010

Dune: la Casa Harkonnen

Dune: la Casa Harkonnen es el segundo tomo de la trilogía Preludio a Dune de Brian Herbert y Kevin J. Anderson, continuación directa de Dune: la Casa Atreides.

En este libro se continúa el relato de los acontecimientos que llevaron a la situación original de Dune: la rivalidad Atreides y Harkonnen en un punto álgido, Leto Atreides siendo asignado al feudo de Arrakis por el emperador Shaddam Corrino, y los fremen, nativos de este planeta, unidos bajo el liderazgo del profeta Liet.

Siguiendo con sus maquinaciones y su programa genético, las Bene Gesserit colocan a su acólita Jessica en el castillo del duque Leto, aunque la situación inicial dista mucho de la que existe entre ellos en Dune. Abulurd Harkonnen, la oveja blanca de la familia (no, no es un error) sufre lo indecible por culpa de su sádico hijo Rabban, heredero de su tío el barón Harkonnen, y se revela de dónde le viene a Rabban su apodo de la Bestia, más que merecido. Por otra parte, el emperador mantiene su alianza con los tleilaxu en una arriesgada apuesta que puede convertirle en el poder indiscutible de la galaxia por encima de las casas nobles del Landsraad, la Cofradía Espacial, o la corporación CHOAM.

jueves, 27 de mayo de 2010

Dune: la Casa Atreides

Dune: la Casa Atreides es el primer tomo de la trilogía Preludio a Dune escrita por Brian Herbert y Kevin J. Anderson como respaldo inmediato a los acontecimientos de Dune de Frank Herbert.

En Dune ya encontrábamos al popular duque Leto como cabeza de la casa Atreides con su heredero Paul, al barón Harkonnen como un fofo psicópata, y a Shaddam IV en el trono imperial. En este libro, situado unos 30 años antes, el barón Harkonnen era aún un hombre atlético (aunque igualmente psicópata), Shaddam Corrino conspiraba para ocupar el trono de su padre Elrood, y Leto era el joven heredero del duque Paulus Atreides. Estas tres casas nobles son el centro de los acontecimientos, aunque la amplitud del universo de Dune se hace más patente que nunca en esta obra: al margen de las intrigas imperiales y la rivalidad entre Atreides y Harkonnen, el lector encuentra el origen del sueño de los fremen, más datos sobre los objetivos de la hermandad Bene Gesserit, la juventud de Leto y como fue la muerte de Paulus Atreides, sólo mencionada en Dune.

Para un lector que como yo disfrute los libros por la profundidad del universo mostrado, en general la saga de Dune es una recomendación casi obligada, especialmente desde que se publicaron estas tres novelas y la otra trilogía de Brian Herbert, Leyendas de Dune, situada mucho antes y que relata el origen de toda la estructura de poder que existe en el presente de Dune.

martes, 20 de enero de 2009

Las arenas de Marte

Las arenas de Marte es una novela de ciencia ficción escrita por Arthur C. Clarke en 1951. Cuenta la historia de Martin Gibson, un escritor de ciencia ficción que es enviado a Marte (que está en un estado muy temprano de colonización, con una sola ciudad bajo cúpula, Puerto Lowell) con la misión de escribir artículos para los periódicos terranos.

Tras tres meses de viaje, en los cuales conoce a los tripulantes del Ares en su viaje inaugural llega a Marte, donde no tarda en simpatizar con los colonos y apoyarlos en su difícil tarea de permanecer en Marte pese a la desilusión de los gobiernos de la Tierra, que ven al planeta vecino sólo como un pozo sin fondo para su dinero. Realmente lo interesante ocurre cerca del final, cuando debido a un accidente tiene lugar un importante descubrimiento. Además, se revela un ambicioso plan llevado a cabo en secreto por los colonos para ayudar a terraformar el planeta.

Se trata de una obra que se adentró bastante en las posibilidades de viajar de Marte y vivir allí, incluso dejando de lado que muestra vida vegetal muy primitiva en el planeta. Un dato gracioso es la forma en que el protagonista se maravilla de la cantidad de información que se puede transmitir de un punto a otro: la obra se sitúa en el futuro cercano (desde nuestro punto de vista), pero esas velocidades de transmisión ya las superamos hace unos años.

sábado, 17 de enero de 2009

Una Princesa de Marte

Una Princesa de Marte (1912) es la primera de las novelas escritas por Edgar Rice Burroughs de la serie de John Carter de Marte.

Burrougs sentó con esta novela un tipo de Marte que permaneció en la mente de todos durante mucho tiempo, hasta que la ciencia finalmente se hizo un hueco entre la gente y a pie de calle se fue consciente de que Marte era un planeta muerto y oxidado: mares secos, civilizaciones desaparecidas, grandes canales para distribuir la poca agua restante (muy en la línea de Schiaparelli) Pero sobre todo, exóticos habitantes inteligentes y animales: hombres verdes (de cinco metros de altura y cuatro brazos, brutales guerreros) y hombres rojos, de aspecto humano pero claro, con la piel roja, restos de un imperio mayor y más glorioso que una vez habitó el planeta. Sobre los animales la primera idea es que suelen ser más grandes y tener más patas de lo normal, además de ser feos con ganas.

Esta primera historia presenta a John Carter, un hombre de Virginia de finales del siglo XIX que se encontró misteriosamente transportado a Marte. Allí, gracias a su fuerza, que en la baja gravedad marciana le ponía por encima de los demás físicamente, y a una gran dosis de suerte, pasa por todo tipo de peripecias, las cuales más o menos engloban la muerte de un tirano, la destrucción de un imperio, la alianza entre dos facciones tradicionalmente enfrentadas y por supuesto, el rescate de manos de sus captores de Dejah Thoris, la bella princesa del reino de Helium, la mujer más hermosa sobre Barsoom (el nombre que se le da allí a Marte) Para completar todo, ella y Carter se enamoran.

Es una novela muy inocente y simple que no se detiene más que cuando es imprescindible, pero que de todas formas da bastante bien la ilusión de mundo coherente, tanto más conforme avanza la historia. No hay que olvidar que en la época de su publicación esto era lo que se leía, (novelitas ligeras y extraordinarias) no complejas abstracciones como las novelas de ciencia ficción y aventuras que empezaron a surgir décadas después. Todo un clásico que merece la pena leer.

PD: por cierto, no os dejéis llevar por la imagen de la portada del libro, en Barsoom nadie lleva ropas, sólo adornos y joyas.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Regreso a Titán

Regreso a Titán, que debería llamarse Tierra Imperial (Imperial Earth), es una novela de ciencia ficción escrita por Arthur C. Clarke allá por 1975. La adaptación del título es del todo desafortunada, ya que no tiene nada que ver con el argumento.

El protagonista es Duncan Makenzie, tercero en la dinastía Makenzie, que dirige Titán (el único satélite de Saturno colonizado ampliamente con éxito) La peculiaridad de esta familia es que Malcolm, el primero, tenía un defecto genético que se manifestaba gravemente en su descendencia, así que para evitar pasárselo a sus hijos pero asegurarse de que siempre habría un Makenzie en Titán, se clonó a sí mismo. Éste, Colin, hizo lo mismo con el paso de los años, siendo Duncan por tanto el tercero. Y ahora le toca a él dar este paso, por lo que marcha a la Tierra para iniciar el proceso allí, dado que en Titán no existe esa tecnología. Naturalmente, como buen político se dedica también a forjar contactos y amistades con sus homólogos terranos.

Cuando Duncan llega a la Tierra, empieza a intuir que algo ocurre entre una antigua conocida (y amada), Calindy, y el que fuera su mejor amigo en Titán, Karl Helmer, en torno a una importación ilegal de una gema llamada titanita, que sólo se encuentra en las lunas de Saturno y que alcanza precios astronómicos, nunca mejor dicho.

La novela se centra en mostrar cómo es la Tierra a finales del siglo XXIII (con motivo del quinto centenario de cierto país) más que en llevar adelante una trama que por lo demás no es tampoco de las más atractivas de Clarke, aunque tiene un buen punto final. Además, se tratan los temas de cómo algunos humanos juegan a ser dioses (tanto en el aspecto genético como en el político) y cómo el protagonista lucha por averiguar si debe seguir una tradición familiar o decidir por sí mismo su destino. Y por supuesto, la constante en las obras de Clarke, el hipotético (y no siempre consumado) contacto con inteligencias extraterrestres que ya se ha visto en obras como la saga 2001, Las arenas de Marte, Cita con Rama o Cánticos de la lejana Tierra

miércoles, 12 de noviembre de 2008

American Gods

American Gods es una novela de Neil Gaiman ganadora de los premios Hugo, Nebula y Stoker (ahí es nada) Se trata de una historia de ficción en la que conviven todos los dioses y personajes de la mitología y la cultura popular en los que alguna vez se creyó, junto con los dioses creados por el avance de la civilización, como internet, la televisión o el dinero. Es la primera obra de Gaiman que leo y la verdad, no sé si es su estilo habitual o sólo es de esta, pero me ha gustado bastante.

La historia es difícil de explicar sin empezar a desvelar cosas. El protagonista es Sombra, una buena persona que ha estado tres años en la cárcel (justamente) y que al salir se entera de que su mujer y su mejor amigo han muerto en un accidente de coche. Desolado marcha al funeral y camino de él, un hombre mayor y bien vestido que responde al nombre de Wednesday le ofrece trabajar para él como guardaespaldas y chico de los recados. Pronto se demuestra que el viejo es más que un simple pero experimentado timador. Hasta ahí, no sigo más.

La historia está plagada de personajes que, bajo una apariencia humana de lo más corriente, son en realidad dioses y criaturas fantásticas. En muy pocos casos se menciona la verdadera identidad de estos, a menudo sólo referencias y pistas, quedando todo a la cultura general o a la investigación del lector. En la wiki inglesa tienen un listado de personajes que aparecen, pero no aconsejo verlo si se desea leer el libro y disfrutarlo. Y este, merece la pena leerlo sin saber qué va a ocurrir.

No ha podido ser, al final he dejado de lado todos los demás para leerme este antes.

jueves, 30 de octubre de 2008

Cánticos de la lejana Tierra

Cánticos de la lejana Tierra es una novela de ciencia ficción de Arthur C. Clarke, el cual nos dejó este mismo año. No es una de las más emocionantes que he leído, pero sí una de las de mayor profundidad en los aspectos que cita. Muy recomendable.

La acción se sitúa en el futuro lejano, en el cuarto milenio. En la Tierra se descubrió que el Sol iba a venirse abajo mucho antes de lo esperado, así que los intentos por colonizar el espacio, sembrándolo con humanos para que no desaparecieran con el sistema solar, se intensificaron. Estas iniciativas consistían en enviar grandes naves a viajes de cientos de años hacia planetas descubiertos, con información genética de miles de personas almacenada en sus bancos de memoria. Allí, los sistemas de la nave se encargaban de generar a estas personas y enseñarles a colonizar el planeta, siguiendo luego la especie a la manera tradicional. Una de estas expediciones tuvo éxito, colonizando Thalassa, un mundo totalmente océano salvo por unas pocas islas, en las que se formó una civilización próspera y libre de todo lo que los que diseñaron su misión quisieron librarlos: la religión, los prejuicios, la información sobre todo lo atroz que había ocurrido en la Tierra, para evitar que lo repitieran. Y lo habían conseguido. Los thalassanos de hecho ya habían visto por sus telescopios la muerte del Sol y con ella la de la Tierra.

Pero un día, una nave gigantesca llega a su órbita, y sus tripulantes hacen contacto con ellos. No son humanos de otra colonia, sino los últimos supervivientes de la Tierra, que gracias a la hibernación y a una nueva forma de propulsión, pudieron escapar al destino del planeta madre, para dirigirse a un nuevo hogar, "Sagan Dos". Estos refugiados entablan contacto cordial y piden a los thalassanos su ayuda para continuar su viaje: sólo necesitan grandes cantidades de agua para fabricarse un escudo de hielo que proteja a su nave durante el resto del viaje, y como precisamente eso les sobra...

Hecho el planteamiento, el resto de la historia cuenta las cosas que ocurren durante la estancia de la Magallanes en Thalassa. El planeta tenía su propia colección de seres vivos, sobre la cual se descubren interesantes hechos a lo largo de la novela. Se exploran también las implicaciones del contacto de los inocentes y abiertos thalassanos y los refugiados terranos; en un determinado momento un anciano filósofo de la Tierra le explica a la joven Mirissa el concepto de Dios y todo lo que trajo consigo de una forma muy interesante. Esta chica es por cierto el centro de cierta disputa entre un thalassano y un terrano.

La novela está llena de referencias a cosas actuales, como el planeta Sagan Dos (en la propia trama se explica que es en honor a un escritor de nuestra época), y hay fragmentos de obras clásicas encajados dentro de diálogos, con algunos juegos de palabras incluidos. Muy al estilo de Clarke, ficción no dura pero tampoco blanda, con un fuerte contenido de razonamientos y explicaciones de contexto que ayudan a situar perfectamente la acción, y a identificarse con los personajes y sus problemas personales.

jueves, 2 de octubre de 2008

El reloj mecánico

El reloj mecánico es un relato corto de Philip Pullman, autor de la trilogía La Materia Oscura. Se trata de una historia cortita y simple que sin embargo no carece de encanto.

Como es tan breve no puedo más que decir que en ella hay un genio de los mecanismos que construye un niño mediante resortes y engranajes que además crece como uno de verdad, un autómata que se vuelve homicida al oír cierta palabra y que sólo se calma al escuchar una melodía en particular, y un aprendiz de relojero atormentado por su propia ineficiencia.

Aunque en realidad todo el cuento va sobre el tema de los mecanismos de relojería, no se puede calificar de steampunk porque no se tratan desde un punto de vista científico en absoluto, sino más bien romántico y hasta mágico.

Un relato simple y con varios mensajes positivos que transmitir, otra joya del maestro Pullman, del cual yo al menos espero con ganas El libro del Polvo, continuación de la citada saga, obra anunciada hace mucho pero siempre postergándose.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Mundodisco

Las novelas de Mundodisco son una serie de muchos libros escritos por el genial Terry Pratchett, que por desgracia anunció hace poco que sufre alzheimer. Aunque dentro del género fantástico, son unas historias cómicas, con un humor muy británico, por decirlo de alguna forma: sarcasmos, insinuaciones indirectas y muchas referencias a otras obras, todo ello no siempre evidente. Dicen que no se pueden leer en silencio, y doy fe de ello, es fácil llegar a un pasaje que te hace reir aunque sea sólo un poco. Están ambientados en un mundo plano que viaja por el universo sobre cuatro elefantes que van encima de un tortuga. Tal cual.

Hasta ahora sólo he podido leer las dos primeras, El color de la magia y La luz fantástica, que cuentan una misma historia en dos partes, al contrario que los demás, que por lo que tengo entendido son más o menos independientes. La historia habla de un mago fracasado, Rincewind, y de un ingenuo turista, Dosflores (Twoflower en el original), que pasan por situaciones absurdas y peligrosas a partes iguales, en bastantes ocasiones ambas cosas a la vez. El argumento es más difícil de explicar, porque, haberlo, haylo, pero no es muy... lógico. Rincewind es un mago expulsado de la Universidad Invisible por no aprender ni un hechizo tras pasar años allí. Esto se debe a que un antiguo y poderoso hechizo le eligió para acomodarse en su cabeza y todos los demás conjuros tienen miedo de estar en el mismo cerebro... Dosflores es un inocente y cortés hombrecillo que cree que todo se acaba arreglando y que incluso en presencia de un demonio de otra dimensión dispuesto a devorarle es capaz de ponerse a sacar fotos. Es un turista de un país donde el oro es algo corriente y que lleva un baúl cargado de monedas que en su reino de origen son algo modesto, pero que en el resto del mundo... son poco menos que un tesoro. El baúl es un tercer protagonista (y se le coge cariño, ¿eh?), es una cosa inteligente (debido al tipo de madera usada, "peral sabio") que tiene multitud de patitas y que sigue a su dueño, atropellando, pateando y hasta merendándose a todo el que ataca a Dosflores. Su interior es naturalmente mágico, y aunque se coma a alguien (le pueden salir dientes al abrirse y hasta una gran lengua), luego ya no hay nadie dentro, sólo ropa limpia y dinero. Personalmente, mi personaje favorito, aunque no hable.

Hubo por ahí creo que hasta más de una aventura gráfica en 2d hace muchos años, hoy se puede encontrar como abandonware. Recuerdo haber jugado alguna hace ya, con tantas bromas como en el libro, basada remotamente en Rincewind y el baúl, que hace las veces de esos fantásticos bolsillos que en las aventuras gráficas de toda la vida permitían esconder cosas como postes metálicos de biblioteca veneciana de un metro de largo (Indiana Jones y la Última Cruzada) o patos vivos (algún Monkey Island)

Recientemente se ha hecho una película con algunos actores conocidos, como Sean Astin (Sam en El Señor de los Anillos, que aquí hace de turista) o Jeremy Irons. Bastante fiel a estos dos primeros libros, por cierto.