martes, 27 de mayo de 2008

El arqueólogo pixelizado

Ahora que se pone otra vez de moda el arqueólogo de sombrero y látigo más famoso del cine, no está de mas tratar el tema. Pero en lugar de irme a hablar de las películas (ya sean las buenas, o la nueva, que aún no he visto) quiero hacer una pequeña reseña de dos videojuegos sobre el doctor Jones que hicieron época, aquellos simpáticos juegos de "apuntar y pulsar" en los que tenías que ir recogiendo de todo en tus discretos bolsillos (desde un poste metálico de metro y pico hasta un cochinillo asado, caliente y entero) a la vez que te pateabas laberintos y te dabas de tortas con los soldados alemanes de turno. Y todo ello con unos gráficos en los que se veían claramente los píxeles y en los que ver a Indiana alejarse en la lejanía era verlo reducido a 7 u 8 puntitos que se movían juntos y que daban remotamente la impresión de ser una persona.


El primero de ellos, Indiana Jones y la Última Cruzada (1989), reproducía con cierta fidelidad la película del mismo título, pero se detenía mucho más en algunas zonas que en la película se pasan rápidamente, como las catacumbas, el castillo, o el zeppelin.

Pasé muchas horas con este juego en mi viejo 386, especialmente en la biblioteca veneciana (hasta que encontrabas el truquillo para ver los libros que necesitabas) y luego, con un puzzle en las catacumbas en las que, ojo al dato, tenías que tocar una combinación de notas en un "teclado" hecho con calaveras. Y claro, como por aquel entonces, cuando el juego era nuevo, no tenía ni idea de música, tardé lo mío en descrifrar la partitura que te daban. Las catacumbas eran lo mejor de todo. Hasta tenías que conseguir una botella de vino pésimo para llenarla de agua y así reblandecer la base de una antorcha... al tirar de la cual te caías al piso de abajo de los túneles.

Luego te tocaba irte al castillo alemán, en el que tenías que cambiarte de ropa cada dos por tres, de criado, de coronel, otra vez de Indiana... Inolvidable el diálogo en el que convencías a un guardia de que eras un vendedor de cazadoras de cuero... ¡y le endosabas la tuya por unos pocos marcos! Tras unas cuantas vueltas por ahí, que si zeppelin, que si avioneta, que si paseo en moto con papá en el sidecar para conseguir el autógrafo de Hitler (sic), llegabas al templo. Realmente uno se sentía frustrado de ver cómo la cuchilla venía y un gran cartel de censurado cubría tu pantalla... y todo porque tenías que apuntar justo en un sistio de la pantalla, si no, picadillo de Indiana. En fin, una delicia de juego.


El otro juego, Indiana Jones and the Fate of Atlantis (1992), es algo más moderno, pero no llegué a jugarlo cuando era nuevo. Por suerte pude descargarlo de una página de abandonware hace unos pocos años y pasármelo con calma.


Los gráficos eran bastante mejores, y la historia no es que estuviera mal. Como indica el título, acababas buscando aquella ciudad de la que habla Platón. Y precisamente te basabas en un diálogo no encontrado del filósofo. Existen dos diálogos encadenados en los que se la menciona, el Timeo y el Critias. En ellos, además de Sócrates, salen Timeo, Critias, y Hermócrates. Dado que el Critias está incompleto y no se sabe su final, es lógico pensar que podía existir un tercero, cuyo nombre tendría que ser Hermócrates. Bien, pues con él en la mano (y no era fácil conseguirlo) llegabas a la conclusión de que la Atlántida estaba en el Egeo (ni Atlántico, ni las Canarias, ni nada, te la encontrabas en Grecia) Todo ello, claro está, después de patearte medio mundo (desde Madeira hasta Túnez, pasando por Islandia y Nueva York) y de ser perseguido y perseguidor de los alemanes de turno, que buscaban la Atlántida para sus perversos planes, claro está. Los puzzles estaban a la altura de lo esperado. Posiblemente hubiera sido un éxito de taquilla si hubiera sido una película, el argumento promete. Hay además por ahí un cómic sobre esta historia.



Y parece ser que muchos se quedaron con ganas de más de estos buenos juegos. Hace una temporada encontré una página de fans en la que están creando un nuevo juego no oficial pero con un aspecto inmejorable. Tienen una demo a disposición del público, que os recomiendo probar. Se titula Indiana Jones and the Fountain of Youth. Lo mismo de siempre, alemanes malos, un secreto perdido y de gran valor, lugares paradisíacos, y diálogos ocurrentes. Digno de LucasArts. Ojalá lo acaben algún día.

2 comentarios:

A.Salvador dijo...

Todavia recuerdo la musiquilla del primer juego. Las vueltas que les dimos a las dichosas calaveras ¡

Naly dijo...

Magnífica entrada, jeje.

Lo que me resulta muy curioso es eso del grupo de fans que quieren crear un juego no oficial... lo que hace las ansias de más Indiana Jones.

Lanzaron un Indiana Jones para PS2 y XBOX... pero bueno, no son "antiguallas"